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“Transformar un sentimiento en escultura…”

“Transformar Un Sentimiento En Escultura…”

“El arte consiste en hacer visible lo que fluye en nuestro interior, expresándolo en imágenes. Así transformamos un sentimiento en escultura”.

Henri Lenaerts tenía muy clara la poderosa influencia que la vida del artista puede ejercer en su actividad creadora. Esa influencia se traduce en la capacidad del autor de conectarse con sus emociones, experiencias, sentimientos e intuiciones para atreverse a expresarlo a partir de propuestas creativas. La influencia del arte también revela una fuerte conexión de la dimensión espiritual del artista y su proceso creativo.

En el caso de Lenaerts, sus experiencias en la India y su profundo conocimiento sobre la filosofía y cultura hindú, significaron un hito en su trayectoria artística. Dieron inicio a una búsqueda más acentuada de la unión entre la forma y el espíritu, lo que deja como resultado que estas inquietudes se vean plasmadas en sus dibujos y esculturas.

La obra de Lenaerts es principalmente figurativa humanista. El artista belga ha afirmado en sus escritos que optó por esta corriente porque es la que mejor expresa sus sentimientos y su yo más profundo. Edorta Kortadi, curador de la exposición temporal “Henri Lenaerts. Su búsqueda, su silencio”, señala que “se puede advertir en Lenaerts preocupación por la figura humana, las parejas, el retrato, el canon de las figuras, el modelado suave, el desnudo, los brazos elevados, el boceto rápido y manchado. La preferencia por los personajes de Lenaerts va más por las actitudes y las poses cotidianas, de pie, sentados, tumbados, que por las poses y los escorzos complejos… En Lenaerts todo es orden, quietud, calma”.

Las experiencias de Lenaerts en la India y su profundo conocimiento sobre la filosofía y cultura hindú, dieron inicio a una búsqueda más acentuada de la unión entre la forma y el espíritu.

El arte nos habla

Ese interés en la figura humana y la reflexión personal, la vida en las sociedades modernas y la relación de hombres y mujeres con su entorno, lo vemos tanto en la colección permanente en la casa museo del Centro Henri Lenaerts, en Irurre, como en “Henri Lenaerts. Su búsqueda, su silencio”, en el Museo de Navarra.

Por ejemplo, en la producción inicial de Lenaerts, que Kortadi describe como una “anclada en la tierra, y en las figuras de los agricultores que la cultivan y la riegan”, en la que sobresalen “pequeñas figuras de hombres y mujeres, de contextura ancha, poco estilizados”, apreciamos piezas como “Campesino” o “Silueta campestre. Pero en este periodo también aparece otra línea en Lenaerts, “la de una poética más naturalista, estilizada, y pulida”, que le lleva a crear obras que derivan en una reflexión más profunda, como “Miedo”, que revela la figura de una mujer delatando un temor que la envuelve, o “El grito”, pieza de un hombre de pie con la cabeza alzada al cielo y la boca abierta, como expresión de un grito ante la estupidez humana.

Kortadi también recuerda que fue en la tradición de la mitología griega y renacentista dónde Lenaerts volcó gran parte de su pasión creadora, como forma de expresar con esculturas y pinturas muchas actitudes del hombre contemporáneo frente al mundo que le rodea. Por ejemplo, con Ícaro, Lenaerts compara la historia de la mitología griega con el corto vuelo del hombre moderno, cargado de tecnología y de falsos conocimientos, pero falto de la verdadera sabiduría que debe comenzar por conocerse uno a sí mismo y compartir la vida, desnudos, y sin bagajes falsos, en contacto con la naturaleza y con nosotros mismos. Mientras que “La diosa de la fertilidad” o “Meditación Yogi” pueden ser entendidas como una manera de introspección en el ser humano y de liberación de fuerzas destructoras opuestas, en relación con la desconfianza que originan las tecnologías modernas y la sociedad que estamos construyendo los seres humanos día a día. Por su parte, la compleja pieza “Siglo XX” es un reflejo simbólico del hombre desarraigado y sin apoyos de la sociedad occidental, tecnificada y robotizada al máximo.

El arte es un reflejo de cada tiempo, pero, especialmente, es un reflejo de los sentimientos, emociones y dimensión espiritual de quien dio vida a la pieza artística que hoy nos sorprende. Descubre y recorre este interesante legado Henri Lenaerts, te sugerimos tres opciones para hacerlo: Aprovechar la exposición temporal “Henri Lenaerts. Su búsqueda, su silencio”, que estará hasta septiembre en el Museo de Navarra; hacer una visita guiada a la casa museo en Irurre; o asistir al próximo seminario de yoga, que también se realiza en la casa museo.  

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